¿Huevos y mortalidad? Que no cunda el pánico.

“Los hallazgos de este estudio son observacionales y no permiten establecer causalidad” en el nuevo estudio publicado en la revista JAMA que ha relacionado el consumo de huevos, y del colesterol de los huevos, con la mortalidad cardiovascular, tras un seguimiento de 29.615 estadounidenses durante 31 años. La investigación, si bien ha observado un ligero aumento en el riesgo cardiovascular en quienes toman más huevos, ha consistido en una correlación entre dos variables (huevos y riesgo cardiovascular), una práctica que ha reportado no pocas sorpresas a lo largo de la historia de la medicina.

¿Cómo se evaluó el consumo de huevos?

Se pidió a los voluntarios que anotasen su ingesta dietética en unos cuestionarios de consumo de alimentos. Es probable que esto genere errores por descuidos olvidos o mala interpretación de las preguntas, aunque los autores intentaron controlar adecuadamente esta posible fuente de error. Una limitación importante del estudio, tal y como detalla el Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, es que solo se evaluó la dieta una vez, y se valoraron los resultados 30 años después. Durante este tiempo, muchos voluntarios pueden haber cambiado su alimentación lo que sin duda influirá en los resultados del estudio.

Además, en el estudio se mezclaron los huevos consumidos de forma directa por los participantes (como una tortilla) con el huevo que formaba parte de “platos mixtos”. Y esto genera la siguiente duda razonable: ¿y si son los ingredientes presentes en tales platos mixtos los que aumentan el riesgo cardiovascular? Uno de tales ingredientes, que no aparece como posible factor de confusión en el estudio, es el azúcar (¿cuántos de los huevos consumidos por los estadounidenses lo son en forma de pasteles, magdalenas, galletas, etc.?). No olvidemos que la relación del azúcar con el riesgo cardiovascular es probable, sobre todo por su papel en el aumento de peso corporal.

¿Es extrapolable a España?

Los “platos mixtos” mencionados en el anterior apartado, ¿suponen una importante fuente de huevos en nuestra dieta? Una manera indirecta de responder a esta pregunta es conocer el porcentaje de calorías que aportan en Estados Unidos los alimentos ultraprocesados y compararlo con el mismo porcentaje en España. Una investigación publicada en marzo de 2018 en BMJ Open constató que la población estadounidense consume como mínimo el 60% de sus calorías a partir de ultraprocesados. En España, la cifra (aunque también peligrosamente alta) es muy inferior. En concreto, cerca de la mitad: el 31,7%, según un estudio aparecido en octubre de 2018 en la revista European Journal of Clinical Nutrition.

¿Son comparables las poblaciones?

Esta pregunta la responden los propios investigadores del estudio de JAMA: «La generalización de nuestros resultados a poblaciones que no pertenecen a los EE UU requiere precaución debido a que son diferentes tanto sus entornos de alimentación y nutrición como su epidemiología de enfermedades crónicas». Hoy, casi el 90% de los adultos de EE UU presenta exceso de peso, una cifra que en España ronda el 60%. También se apunta que solo los estudios realizados con población estadounidense han observado un aumento en el riesgo de diabetes tipo 2 en personas que toman más huevos.

¿Qué opinan los expertos?

En el estudio se mezclaron los huevos consumidos de forma directa por los participantes, como una tortilla, con el huevo que formaba parte de “platos mixtos”, como un pastel

Desde el Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard se insiste en que “estos hallazgos deben interpretarse en el contexto de varios estudios previos, que han demostrado que una ingesta baja a moderada de huevos no se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en personas generalmente sanas”. Harvard incluye las siguientes declaraciones del doctor Frank Hu, presidente del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard Chan: “Para aquellos que generalmente están sanos, aunque los huevos no son esenciales en la alimentación, su consumo bajo o moderado puede incluirse como parte de un patrón de alimentación saludable”.

Esta otra reflexión del Dr. Hu nos permite entender que este nuevo estudio no cambia ni un ápice el consejo de basar nuestra alimentación en alimentos de origen vegetal poco procesados: «Estos nuevos hallazgos pueden reavivar el debate sobre el papel del colesterol en la dieta y el consumo de huevos en las enfermedades cardiovasculares, pero no cambiarán las pautas generales de alimentación saludable que enfatizan el aumento del consumo de frutas, hortalizas, granos integrales, frutos secos y legumbres; y la reducción del consumo de azúcar y carnes rojas y procesadas». En palabras del doctor Walter Willett, uno de los máximos referentes mundiales de nutrición: «Una dieta rica en alimentos de origen vegetal y con menos alimentos de origen animal confiere beneficios tanto para la mejora de la salud como para el medioambiente». Es decir, «Más vegetales, menos animales«.

En resumen, los huevos no se han convertido de pronto en enemigos de nuestra dieta, y mucho menos en España. Podemos seguir consumiéndolos como lo hemos hecho hasta ahora.

FUENTE: EL PAIS